Unidad y herencia M: Las primeras palabras de Alberto Fernández como Presidente

El sucesor de Macri describió el escenario económico actual y anticipó las medidas que tomará desde el FdT para poner al país de pie.
martes, 10 de diciembre de 2019 · 15:13

Al asumir este martes como Presidente de la Nación, Alberto Fernández pronunció su primer discurso ante la Asamblea Legislativa en el Congreso, en que hizo particular mención a la unidad dentro del Frente de Todos y también le dedicó varios minutos al escenario económico actual que recibió como herencia del Macrismo.

“Los argentinos hemos aprendido que las debilidades y las insuficiencias de la democracia solo se resuelven con más democracia. Por eso hoy quiero iniciar estas palabras reivindicando mi compromiso democrático que garantice entre todos los argentinos, más allá de sus ideologías, la convivencia en el respeto a los disensos”, arrancó diciendo el compañero de Cristina Kirchner.

“Desde la esperanza que millones de compatriotas han expresado en las urnas el pasado 27 de octubre, vengo a convocar a la unidad de toda la Argentina en pos de la construcción de un Nuevo Contrato de Ciudadanía Social”, agregó el peronista electo haciendo hincapié en la fraternidad, al considerar que “ha llegado la hora de abrazar al diferente”, y solidario “porque en esta emergencia social, es tiempo de comenzar por los últimos, para después poder llegar a todos”, analizó.

Al momento de hablar sobre la herencia M, Fernández aclaró que para poder poner al país habrá que “recuperar un conjunto de equilibrios sociales, económicos y productivos que hoy no tenemos”. Por ello, el nuevo jefe de Estado pidió tener una visión más humanitaria que construya vínculos esenciales entre todos.

En ese sentido, el sucesor de Macri mencionó los “muros” que el pueblo argentino debe superar, y habló de dejar atrás el rencor y el odio. También subrayó la extrema necesidad de superar el hambre. Y, finalmente, dejar atrás el “despilfarro de nuestras energías productivas”.

“El sueño de una Argentina unida no necesita unanimidad. Ni mucho menos uniformidad. Para lograr el sueño de una convivencia positiva entre los argentinos, partimos de que toda verdad es relativa”, insistió el líder del FdT en relación a la unidad. “Si actuamos de buena fe, podemos ser capaces de identificar prioridades urgentísimas y compartidas para acordar después mecanismos que superen contradicciones”, afirmó.

Al describir el escenario de la economía actual que se desangró con mayor rapidez en los últimos cuatro años con Cambiemos al frente de la Casa Rosada, el ex jefe de Gabinete K y ahora Presidente de la Nación lamentó: “Más de 15 millones de personas sufren de inseguridad alimentaria en un país que es uno de los mayores productores de alimentos del mundo”.

“Necesitamos que toda la Argentina Unida le ponga un freno a esta catástrofe social. Uno de cada dos niñas y niños es pobre en nuestro país. Sin pan no hay presente ni futuro, solo se padece, no hay democracia ni libertad”, manifestó Alberto ante el Palacio Legislativo.

A continuación, el Primer mandatario recién asumido mencionó cuáles serán las primeras tareas de su gobierno: “La primera reunión oficial consistirá en un encuentro de trabajo sobre esta prioridad, el Plan Integral Argentina Contra el Hambre”.

“Los marginados y excluidos de nuestra Patria, necesitan ser parte y ser comensales en la misma mesa”, remarcó. Las economías familiares se encuentran asfixiadas. Hoy nuestros compatriotas tomaron créditos para comprar alimentos y remedios o para pagar las facturas de los servicios públicos. Las abuelas y abuelos se endeudaron para comprar medicamentos y empezaron a comer menos y peor”, alertó Fernández.

“La situación de las PyMEs tiene también proporciones dramáticas, requiriendo un alivio fiscal y estímulos apropiados”, sumó el aliado de Cristina Kirchner. Ante esto, Fernández aseguró que esta nueva gestión buscará tener “un Estado presente, constructor de justicia social, que le dé aire a las economías familiares”, y para ello, “vamos a implementar un sistema masivo de créditos no bancarios que brinde préstamos a tasas bajas”, prometió.

“Hoy el desempleo afecta a casi un 30 por ciento de los jóvenes y, aún en tasas más altas, a las mujeres jóvenes. Hay más de 1.200.000 jóvenes que no estudian ni trabajan”, cuestionó.  “En los próximos días estaremos convocando a los trabajadores, a los empresarios y las diversas expresiones sociales, para la puesta en marcha de un conjunto de Acuerdos Básicos de Solidaridad en la Emergencia, que constituyan el cimiento sólido a partir del cual se vuelvan a encender los motores de nuestra economía”, dijo quien derrotó a Macri en las urnas.

“La inflación que tenemos actualmente es la más alta de los último 28 años. La tasa de desocupación es la más alta desde 2006. El valor del dólar pasó de $ 9 a $ 63 en solo cuatro años. La Argentina no para de achicar su economía. El PBI de 2019 es el más bajo de la última década. La pobreza actual está en los valores más altos desde 2008”, sumó Fernández en la descripción del escenario que le dejó Macri al Peronismo.

“El nivel de producción industrial hoy es equivalente al del año 2006: retrocedimos 13 años.  El empleo industrial registrado tiene el nivel de 2009. La cantidad de empresas es equivalente al nivel registrado en 2007. Se cerraron 20 mil empresas en 4 años. De ellas, 4.229 eran empresas industriales”, precisó Alberto en su relato.

“Tenemos que decirlo con todas las letras: la economía y el tejido social hoy están en estado de extrema fragilidad, como producto de esta aventura que propició la fuga de capitales, destruyó la industria y abrumó a las familias argentinas”, disparó el jefe del Frente de Todos en alusión al Macrismo.

Por ello, la nueva autoridad de los argentinos en el mundo anunció su decisión de no le dar tratamiento parlamentario al Presupuesto Nacional proyectado por el gobierno saliente para el ejercicio 2020, al considerar que esta iniciativa “no reflejan ni la realidad macroeconómica, ni las realidades sociales, ni los compromisos de deuda que realmente han sido asumidos” por el Kirchnerismo el día de hoy.

“Para reordenar a la economía necesitamos salir de la lógica de más ajuste, más recesión y más deuda que se ha impuesto en los cuatro años que hoy acaban. En esa acción de reordenamiento, vamos a proteger a los sectores más vulnerables”, reflexionó Fernández.

“Vamos a encarar el problema de la deuda externa. No hay pagos de deudas que se puedan sostener si el país no crece. Tan simple como esto: para poder pagar, hay que crecer”, sentenció el par de CFK.  “Buscaremos una relación constructiva y cooperativa con el Fondo Monetario Internacional y con nuestros acreedores”, se comprometió y en ese sentido explicó que “el país tiene la voluntad de pagar, pero carece de capacidad para hacerlo”, por ello pidió el respaldo de los sectores productivos más ricos en la actualidad.

“Quisiera que seamos recordados por haber sido capaces de superar la herida del hambre en la Argentina, por haber sido capaces de superar la lógica perversa de una economía que gira alrededor de la desorganización productiva, la codicia, la especulación y la infertilidad para las mayorías. Por eso, deseo que las palabras finales de mi primer mensaje como Presidente no constituyan una respuesta sino una pregunta.  ¿Seremos capaces de atrevernos a construir esta serena y posible utopía a la cual nos llama hoy la historia?”, se cuestionó.

“Quiero ser el Presidente de la escucha, del diálogo, del acuerdo para construir el país de todos”, aseguró. Y pidió: “Volvamos a ganarnos la confianza del otro, a confiarnos entre nosotros. Nos ha llegado la hora. Por eso estoy aquí”, concluyó.